El sombrero de paja toquilla representa una tradición inmensa para toda nuestro Ecuador y sobre todo para el pueblo manabita, y aunque sus inicios datan a épocas indígenas antes de cristo, su arte fue perfeccionada en Jipijapa específicamente en la Parroquia Julcuy convirtiéndose así está en la verdadera cuna del sombrero fino de paja toquilla.
Luego este arte necesario para protegerse del sol fue expandiéndose en los diversos cantones de Manabí migrando hacía Montecristi, en este lugar cae en excelentes manos y la familia del general Eloy Alfaro decide comercializarlo a nivel Internacional. Llegando así hasta Panama donde era vendido a las empresas responsables de la construcción del canal de Panama para sus trabajadores, cuando culmina la construcción del mismo le obsequian un sombrero fino al presidente estadounidense Theodore está agradeciendo lo bautiza como Panamá Hat y es en este momento que toma fama mundial con este nombre, quitándole así un poco de identidad al sombrero que nos pertenece como cultura Julcuyense. Lo cierto es que Panamá se convirtió en el primer comprador de nuestros sombreros para así comercializarlos y venderlos incluso hasta mayor costo, luego por diferentes acciones y publicidades gubernamentales le logro corregir este nombre y de esta forme se dio a conocer a todos los países que Ecuador era el fabricante de aquel sombrero.